
Cuando uno comienza a emprender una idea de negocio que le ha dado vuelta por bastante tiempo con la seguridad y convencido de que resultara todo como uno lo planifica, salta a la vista lo pequeño que uno se siente ante las grandes empresas en especial las del área que estamos abarcando "Desarrollo de Sistemas Informáticos con arquitectura J2EE", empresas que se imponen con una vasta experiencia en proyectos de tecnología y con excelentes profesionales, en si una gran marca. No las nombrare pero se imaginarían cuales son.
¿Cómo competir? , ¿Cómo lograr convencer a un cliente que somos capaces al igual que los grandes? Que por ser nuevos no somos considerados y más aún mi equipo de trabajo en promedio tiene 27 años, la excusa mm ¿tan jóvenes..?
En fin hoy se nos presento una oportunidad donde podríamos concretar nuestro primer proyecto, una reunión en donde tratamos de dejar plasmado los conocimientos y el profesionalismo de los pequeños que nos esforzamos por agarrar un pedacito de este atractivo mercado.
Una oportunidad que así a secas perfectamente podríamos desarrollar sin ningún problema.
Queda la esperanza de que los frutos empiecen a madurar, o simplemente buscar donde el pez grande no merodee.
Ricardo Cuevas.
2 comentarios:
Interesante visión, de hecho es la forma en que creo que se ha sentido la totalidad de las personas cuando recién se ven interactuando en un mundo nuevo, sea cual sea este: cuando recién entramos a la universidad, el primer empleo, la vida de familia, etc.
Lo importante es no dejarse amedrentar por los "peces grandes".
He podido aprender que uno, siendo un humilde pececillo dentro del vasto océano, puede sacar mucho provecho de los peces grandes que copan las agitadas y competitivas aguas de los diferentes mercados.
Aprendamos (mientras engordamos y crecemos) a emular al inteligente pez rémora, que acostumbra a recorrer los mares al lado de los tiburones, alimentándose de las "oportunidades" que éste deja al pasar.
Contra ellos no se puede luchar, es mejor unírseles hasta que estemos en condiciones de dar el salto y ser un enorme y saludable tiburón con dientes afilados que nos permita competir a la par con los colosos del reino de Poseidón.
A tu pregunta ¿Los peces grandes se comen a los pequeños? Creo que las respuesta es evidente; Si. A pesar de lo cruel que se considera, esta supervivencia crea un equilibrio. Me parece que es súper importante que existan estos peces grandes, porque nos motiva a superarnos para no terminar siendo su alimento y nos desafía a encontrar espacios que ese pez más grande no ha descubierto.
En cuanto a cómo competir y lograr convencer a un cliente que somos capaces al igual que los grandes, instituyo que la clave está en la capacidad de expresar las ideas con seguridad y mostrar el valor agregado que tiene nuestro trabajo.
Al final de tu escrito pusiste: “Queda la esperanza de que los frutos empiecen a madurar”.Según mi parecer, la naturaleza se encarga de que los frutos maduren con el pasar del tiempo, pero más importante que eso, es si el fruto es bueno. Hay un versículo en la Biblia que dice: "Por sus frutos los conoceréis". Creo que en el fruto se manifiesta el trabajo, la dedicación, la perseverancia que pone el árbol. Recuerda que el árbol necesita de todas las estaciones del año para fortalecerse y en caso de que se pode, el árbol no se rinde, al contrario, con más fuerza saca sus ramas para poder dar su fruto. Por lo tanto, cuando sientas que estas pasando por el más crudo invierno, mira los árboles y recuerda que el invierno no dura para siempre… cercana está la primavera.
Un abrazo grande y recuerda que nunca caminarás solo…
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